Rosé se tomó varios días para procesar lo que sintió en el décimo aniversario de BLACKPINK porque la tristeza y la decepción por cómo se desarrolló la celebración la golpearon con fuerza.
La artista explicó que aunque quería que el 8 de agosto fuera un día donde todos pudieran sonreír y ser felices junto a BLINK, las cosas no salieron como esperaban y eso le pesó mucho.
Rosé reconoció que posiblemente hizo sentir más solos a los fans al no poder comunicarse antes, pero agradeció profundamente a quienes vinieron a verlas a pesar del intenso calor y le emocionó volver a encontrarse con ellos después de tanto tiempo.
Ahora que ordenó sus pensamientos, la integrante de BLACKPINK reafirmó su gratitud por los 10 años recorridos juntos y pidió que, aunque todos quedaron con cierta tristeza, sigan creando recuerdos bonitos en el futuro, porque para ella este vínculo con BLINK tiene un significado enorme.
¿Qué te parecen las emotivas palabras y el cariño que tiene ROSÉ hacia los BLINKS?